DUELE, PERO...
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DUELE |
PERO |
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Descubrir que fui engañad@, que lo que yo pensaba era la “verdadera” religión, los genuinos hombres de Dios, el camino de la libertad, ha resultado ser un fraude...
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Jesucristo no ha cambiado, Él sigue manteniendo que es el Camino, la verdad y la vida... no una religión o grupo abusivosino una realidad con la que mi razón y fe pueden tratar. |
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Saber que la gente en la que implícitamente confié –de la que aprendí a no preguntar- son los que me hicieron ver la paja que tenía en el ojo, y me llamaron “rebelde”
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Sé que puedo confiar en Cristo: su forma de tratar a la gente, su compasión hacia mis defectos y su forma abierta dispuesta a cualquier pregunta, me hacen tenerle por un amigo seguro. |
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Saber que aquellos creí eran mis enemig@s, cuando me advirtieron de los peligros del grupo abusivo, tenían razón.,
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Ahora miro sus vidas, sus acciones, su forma de enseñanza y, si bien no son perfectos, comienzo a ver que ellos reflejan el amor de Jesucristo y profesan una doctrina sana. |
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Darse cuenta que si bien mi fe no ha cambiado para con Dios, sino sólo para una organización, soy acusad@ de apostasía, traición, Judas. Duele más porque algunos de estos improperios provienen de amigos y “hermanos” a quienes serví diligentemente.
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Sé que Jesús conoce mi corazón y las intenciones de éste; me sigue llamando amigo, y me sigue considerando su hijo. Me hace saber que mi fidelidad es hacia Él y su doctrina. |
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Saber que la estimación, amor y aceptación en aquel grupo, estaban condicionados a mi aceptación y obediencia ciega a todo lo que esos líderes dijeran; cuando los cuestioné acerca de su autoridad, dejaron de aceptarme
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Jesucristo me amó antes que yo lo amara; su amor es sin condición y “aún cuando era yo pecador, a su tiempo murió por mí”, sin que yo hiciera nada para lograr ese inmenso amor. |
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Tener que comenzar nuevamente; saber que he gastado mucho tiempo en lo que resultó ser un engaño.
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La Biblia dice que todo obra para bien a los que aman a Dios... Tomaré esta experiencia como algo que Él me ha enseñado para ayudar a otros en las mismas circunstancias.
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Sentirme lastimad@, enojad@, a veces sin poder tomar decisiones correctas, debido al mucho tiempo que ahora tengo en las manos. Incluso, me siento a veces culpable de gastar ese tiempo en algunas diversiones.
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Sé que Jesús está dispuesto a darme un descanso, a establecer una tregua... A Él no le apura el tiempo; está interesado en mi corazón y si éste está lastimado, quiere curarlo, sanarlo, hablarme al oído mientras descanso. |
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Cuando un amigo, miembro de la familia o hermano en la fe, me dice: “Te dije que no te metieras con ese grupo”, sea de palabra o con sus acciones. Me hace sentir más tont@ “de lo que ya eras”... Mi auto-confianza y estima decaen...
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Jesús sabe con qué intención estaba yo en ese grupo; Él sólo sabe que estoy cansado y quiere hacerme descansar ahora... En vez de hacerme sentir estupid@, el Señor valora mi valentía de salirme de allí. |
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Cuando me doy cuenta que en ese grupo invertí dinero, tiempo, diversión, compañerismo, y que con ello dificulté las relaciones con mi familia más que mejorarlas. ¿Cómo puedo explicarme todas ese tiempo invertido?
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Pablo había gastado muchas de estas cosas en su fe farisea... y todo le sirvió después para invertirlo en el reino de Dios de manera sana. Siempre hay un tiempo de recuperar el tiempo perdido. |