Espada & Mortero
Maldición Generacional
Ignacio García
Ya en otros artículos de este mismo sitio, se ha señalado la forma anti-bíblica, torcida y dañina, que emplean ministerios religiosos adeptos a la guerra espiritual, la risa santa, el hablar en lenguas impuestas, de la "liberación" espiritual, la prosperidad y herejías semejantes. Este artículo refiere a una doctrina aún más fanática y deplorable: las mal llamadas "Maldiciones Generacionales" (aquí las identificaremos como MG); una doctrina tan desviada como las anteriores, sólo que con valor ínfimo agregado. Aparte de la ignorancia abismal de los que practican y enseñan esta doctrina, también pomposamente llamada "líneas de iniquidad", se añade ahora la blasfemia —claro, en este caso la blasfemia y la herejía tiene como factor común la falta de conocimiento bíblico.
Con respecto a todas estas doctrinas, el autor cristiano Wolfgang Bühne, se pregunta muy acertadamente:
"La cuestión, en todo esto, está en saber si realmente vamos a ser testigos en nuestra época del mayor avivamiento de todos los tiempos o, al contrario, si nos hallamos ya dentro del remolino de una sutil apostasía mundial que se ha apartado del cristianismo bíblico".
Un error nuestro (los
evangélicos bíblicos) es tratar de rebatir las falsas doctrinas
cita-contra-cita, es decir, a una referencia bíblica de los MG contestarla con
una de la Biblia; eso está bien, pero hace falta un poco más para desnudarlos.
Alguien ha dicho una cosa muy interesante: "La Biblia es para nosotros un
mapa". Eso es totalmente cierto: ese mapa recibe el nombre de Teología. La
Teología sirve para ubicarnos dentro de nuestras creencias en el conocimiento
de Dios. A veces, como en esta ocasión, hay que subirse en una avioneta, y ver
el mapa desde arriba: un recurso también de la teología. Desde acá arriba,
entonces, se observa que la falla de los MG, lo retorcido de su
interpretación, se encuentra en tres temas básicos de la doctrina cristiana:
1. El concepto de "maldición" y sus desdén al libre albedrío del hombre.
2. El perdón de los pecados (intencionales y no intencionales) que ellos reclaman de otros, y
3. Su ubicación en una línea generacional equivocada.
Para empezar, la enseñanza
de las Maldiciones Generacionales, así como otras aberraciones
doctrinales, han sido catalogada por cristianos
evangélicos bíblicos, entre las doctrinas de las que debemos apartarnos,
refutar y cuidarnos de ellas. La doctrina de las maldiciones Generacionales
descrita así:
Maldición generacional: 'Una popular, aunque aberrante enseñanza que mantiene que los problemas en la vida de un Cristiano - incluyendo enfermedad, pobreza, desastres naturales, y etcétera - pueden todos ser consecuencia de alguna maldición proferida muchas generaciones atrás. A menudo, los creyentes en esta teoría se hallan envueltos en igualmente aberrante variedad de guerra espiritual, con un énfasis no-sano y no-bíblico en los demonios. Muy prevaleciente en los movimientos 'Palabra-de-Fe', así como en los controversiales movimientos de renovación y avivamientos de nuestro día.'
Fuente: http://www.apologeticsindex.org
La doctrina de los MG
sufre de fallas garrafales, la primera, que el único apoyo doctrinal con el
que cuentan es asegurar que la enseñanza es verdadera porque lo dice uno de
sus líderes, quien a su vez se dice "boca de Dios", "ungido del altísimo" (ya
no sé si poner aquí altísimo con mayúsculas o no); se nombran poseedores de
"misterios ocultos", "profetas del Señor" y un sin fin de adjetivos que se
auto-asignan de acuerdo a la situación imperante.
El único y falso apoyo escritural
Si usted desea, así
nada más a primera vista, saber si alguien trae una doctrina de dudosa
extracción bíblica, fíjese en el nombre de tal enseñanza: seguro que no
hallará en la Biblia correspondencia alguna, ni como doctrina y menos como
título: la risa, el parto, prosperidad, guerra espiritual, "bendiciones de
Toronto", etcétera. Los falsos maestros tienden a cometer el mismo error
siempre: buscar nombres extravagantes para sus doctrinas. Contrariamente, en
una iglesia que practica una enseñanza Cristo-céntrica y bíblica,
difícilmente, si no es que nunca, oirá usted que se "descubre" equis o zeta
doctrina: una iglesia sana está enraizada en el resumen de lo que llamamos
Credo de los Apóstoles. Cierto, existen diferencias entre algunas enseñanzas
de las diversas denominaciones, pero éstas más que crear polémica destructiva
entre nosotros, enriquece enormemente nuestro punto de vista teológico.
Como los títulos
"maldición generacional" o "línea de iniquidad" no se hallan en ninguna parte
de la Biblia, los MG fuerzan dos o tres versículos de la Escritura, adoptan
ciertos términos y convierten este híbrido en "doctrina bíblica". Pero hasta
eso hacen mal. Estos versículos de "apoyo" se encuentran todos en el Antiguo
Testamento. Ya desde aquí comienzan a deslizarse por el camino de la absoluta
falsedad, porque para que su doctrina sea válida, tienen que anular (y de
hecho anulan) la validez del Nuevo Testamento; porque si incluyeran a éste en
sus argumentos de maldición, saldrían perdiendo: su doctrina no tendría
entonces (no tiene) razón de ser por ningún lado.
Interpretación equivocada por parcial
En su prisa y
confusión mental, citan y avalan su postura desde el AT, pero citan mal y
avalan peor. Como siempre, citan a medias y al malhecho, y sólo hablan de lo
que medio les conviene...Y ni así logran armar una doctrina coherente: las
mismas escrituras que ellos citan, los refutan desde el inicio. Veamos primero
cuáles son esas citas que les sirven de "apoyo" para su enseñanza.
"...que visito la
maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de
los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y
guardan mis mandamientos". (Éxodo 20:5)
Para su total comprensión, el pasaje debe citarse completo...Pero si usted les pregunta a uno de ellos qué dice el versículo anterior y la primera parte del verso 5...¡No lo saben! Aquí referimos el mandamiento completo:
"No tendrás dioses
ajenos delante de mí.
No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos". (Éxodo 20:5)
Con el mismo
entre-sacado textual (citar lo que conviene) se refieren a Éxodo 34:7), pasaje
que, ya completo, debe decir:
"Y pasando Jehová por
delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso;
tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia
a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún
modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres
sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta
generación".
De ahí, y con el mismo
estilo tramposo, saltan a Números 14:18, el cual, citado bajo contexto
completo debe decir:
"Jehová, tardo para la
ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, aunque
de ningún modo tendrá por inocente al culpable; que visita la maldad de los
padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos. Perdona ahora
la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, y como has
perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí".
Para "enriquecer" su
inventario de citas bíblicas, ahora citan
Deuteronomio 5:9. Aquí se cita completo
el mandamiento:
”No
tendrás dioses ajenos delante de mí.
No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas ni las servirás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y que hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos”.
Según los MG estas son "varias" citas de poyo que validan su doctrina, pero el lector se da rápidamente cuenta, que en realidad ¡es una sola escritura bíblica (la del tercer mandamiento) repetida 4 veces por Moisés en diferentes situaciones! Pero los MG hacen creer a sus seguidores que se trata de diversos apoyos de la Escritura. Primera de sus trampas.
De todas estas citas iguales, lo único que interesa a los MG es esta parte (también, por supuesto, igual en todos los pasajes):
"...que visito la
maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de
los que me aborrecen".
De
esta solo versículo, sacada de contexto a puro tirabuzón, empiezan a
citar alevosamente más escrituras en las que aparece la palabra "maldición"...
Y hasta escriben libros. Curiosamente, estas citas siempre van el en sentido
de elegir el bien, para que "no haya maldición en nuestras vidas"; es decir,
siguen la línea normal dado a todo ser humano entre elegir bien o mal, con
cada una de sus consecuencias bien definidas. Ejemplos
Isaías 65:23,
Malaquías 4:6,
Salmos l09:17-20, y otras.
¿Cómo le hacen los MG para que funcionen sus malas interpretaciones? Torciendo las palabras, sobre-poniendo significados, adulterando el texto y el contexto de la escritura. Veamos en qué consisten estos "remiendos" que le hacen a la Biblia:
¿Castigo o Visita?
Los MG hablan de
castigo
cuando en la escritura bíblica que ellos exhiben no existe tal palabra.
Pregunte a uno de ellos que diga de memoria su verso de apoyo, seguro le dirá:
"Soy tu Dios celoso, que
castiga
la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación".
En realidad, esa palabra
castiga
se las han introducido a ellos sus predicadores y maestros. Obvio: si Usted
quita la palabra
castiga
de ahí, su doctrina comienza a derrumbarse. La palabra correcta utilizada en
esa cita es
visita y no
CASTIGA. Así se halla traducido el pasaje en la Vulgata Latina, la
Reina-Valera 1909 y la 60.
La palabra utilizada
ahí es
paqad
que en el hebreo tiene acepciones como "visitar, inspeccionar, interesarse
en". Tal vez lo más importante sea ver cómo traducen los rabinos eruditos
judíos este pasaje:
"No te postrarás ante
ellas ni las servirás, porque Yo soy el Eterno tu Dios, Dios celoso, que
revisa la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y la cuarta
generación de los que me aborrecen".
Como se observa, la
traducción de la Torah dice "que
revisa
la iniquidad". Por su parte, la Septuaginta
griega, tradujo el término como
episkeptomai,
que equivale a "examinar de cerca, mirar hacia algo, observar".
Es clara la trampa:
donde los MG quieren ver castigo, la Biblia se refiere a una supervisión por
parte de Dios hacia un hecho establecido. Como los MG sólo leen a medias y
rápidamente, no alcanzan tampoco a comprender el sentido total en el principio
y final de este pasaje, y lo desvían o simplemente lo desechan por no convenir
al cuerpo de su doctrina. Es claro que el mandamiento aquí se refiere a la
prohibición de la idolatría por parte de Dios, y que sus visitas o
supervisiones se harán a las generaciones, en el sentido de ello: la
idolatría. Los eruditos judíos lo comentan (aunque brevemente) de una manera
seria e irrefutable:
Esta revisión de lleva
a cabo
"Cuando éstos (los hijos) siguen practicando la iniquidad de sus padres, ya
que los hijos no deben seguir el mal ejemplo de ellos después de conocer sus
consecuencias".
Lo dice alguien cuya
vida nacional, histórica y religiosa, ha practicado ese mandamiento por
siglos. Vea link para traducción y
comentarios de la Torah judía, aquí:
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Por su parte, el
comentarista bíblico cristiano Adam Clark (Casa
Nazarena de Publicaciones)
dice al respecto:
"visitar
implica necesariamente que los hijos anden en la pisada de los padres. La
visita o revisión es la atención que Dios prestará a la idolatría en un
sentido de juicio nacional: siempre que los israelitas volvieron a la
idolatría, cayeron en manos de sus enemigos. Hasta la tercera y cuarta
generación, indica una revisión sucesiva" (véase el libro de Jueces para
ejemplos)”
Y el famoso comentarista bíblico Mathew Henry, dice muy certeramente:
"Si los idólatras
vivían lo suficiente para llegar a viejos, y para ver a sus hijos de la
tercera y cuarta generación, sería la vejación de sus ojos y el romper de sus
corazones, ver a sus nietos caer a espada, ser llevados cautivos, y esclavos,
a causa de su idolatría. No parece injusto de parte de Dios el llamar a
cuentas a generaciones donde el padre murió bajo iniquidad, y los hijos
siguieron sus pasos, y levantaron falsos santuarios siguiendo el ejemplo de
sus ancestros"
En sentido bíblico
"Visitar o supervisar" es simplemente la acción ejecutada por Dios para cuidar
que su pueblo no insistiera en la idolatría a causa de un factor primordial:
Dios es celoso, no permite más culto que a Él, porque fuera de Él todo es
tinieblas; así, su celo más que mostrar ser egoísta, se presenta como
cuidadoso y compasivo de la condición humana. Es obvio también que bajo la
advertencia de este mandamiento, quienes aún así seguían en pos de la
idolatría, se hicieron objeto de castigo; la Biblia, principalmente en sus
libros de Jueces, Reyes y Crónicas, está llena de ejemplos de esta necedad a
la idolatría, y la suerte corrida por quienes la cometieron.
Por otro lado, poco se
toma en cuenta un hecho extraordinario en la vida nacional de los judíos:
después de Babilonia dejaron atrás la idolatría; jamás volvieron ni han vuelto
a esos caminos. Ni aun Jesús los acusa de eso.
¿Iniquidad o maldición?
Así como
castigar
es una palabra impuesta, la palabra
maldición
es super-impuesta. ¿De dónde deducen los MG la
palabra "maldición" para sus fines doctrinarios? Sólo ellos lo saben. Tal vez
si hubiera la palabra "maldad" en el texto que les sirve de apoyo... Quizá.
Pero allí donde ellos leen y estructuran y maquinan con la palabra
"maldición", en realidad dice
iniquidad
Para ellos la frase que dice: "...visito la iniquidad", es señal irrefutable
de que Dios habla de
maldecir;
en otras palabras, ponen en boca de Dios palabras que Él no ha dicho.
Claro, "iniquidad" en
muchos casos es equivalente a "maldad". Algunos eruditos hacen la distinción
diciendo que "iniquidad" es más bien la práctica continua de la trasgresión a
la Ley de Dios, en tanto que "maldad" refiere a la proclive intención del
hombre a hacer por naturaleza el mal. El caso es que los MG no se quieren
perder la sigla "maldición" y aprovechan para insertar "maldad" en donde no
dice tal.
¿A quiénes supervisa Dios?
Otra vez, por su
ignorancia, ya no digamos en el fondo bíblico, sino en la pura lectura del
texto que ellos defienden, los MG no acaban de entender lo que Dios quiere
decirnos. Cierto, Él habla de "visitar", supervisar, la iniquidad de hasta
tres y cuatro generaciones, pero..., dice puntualmente: "...de aquellos que me
aborrecen": En otras palabras, de quienes rechazan a Dios. Esto no les queda
claro a los defensores de esta doctrina porque se comen hasta los puntos y las
comas para dejar aislado sólo lo que les interesa. En realidad, si leyeran
unas cuantas palabras más abajo, hallarían cual es el verdadero propósito de
Dios:
"...y hago
misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos".
La ceguera espiritual
no deja observar un hecho maravilloso de la persona de Dios, y sí en cambio se
le adjudica un carácter totalmente opuesto, blasfemo y ofensivo: se le da a
conocer como ejecutor y maldiciente y se le esconde su carácter compasivo,
amoroso, extremadamente misericordioso. Porque si bien es cierto que Dios
"visita" la iniquidad hasta la cuarta generación, en
cambio(dicen los eruditos judíos) "la misericordia de Dios se extiende
por lo menos hasta dos mil generaciones, mientras que su castigo es mucho
menor para los que le aborrecen".
Este es un precepto bíblico, teológico, insustituible: "La gracia sobreabundó al pecado", dice el apóstol Pablo. Por su parte, en una escritura que les cae a los MG como un misil en medio de las cejas, se dice:
"La maldición de
Jehová está en la casa del impío; Mas él bendecirá la morada de los justos". (Proverbios
3:33)
Los MG quieren
hacernos creer lo contrario. ¿En dónde, en este mismo pasaje, se dice que
existe una maldición para los que aman a Dios y guardan sus mandamientos? En
ningún lado... Sólo en la mente desviada de ellos.
Los MG aseguran que sus "líneas de iniquidad" se enredan y florecen, no entre quienes son impíos y se hallan fuera de la gracia de Dios, sino ¡entre quienes ya hemos nacido de nuevo y declarado nuestra vocación de servir a Cristo! ... Según ellos, la iniquidad hace referencia a pecados graves y enraizados que 'atan' a las personas aun después de convertidas a Cristo. Estas iniquidades son identificadas como ataduras heredadas de los antepasados. Los cristianos, aún después de convertidos, pueden continuar 'atados' a estas iniquidades heredadas y no pueden salir de ellas 'hasta que sean rotas todas las ataduras'... El diablo que se los crea.
Con el sólo hecho de saber que Dios "visita la iniquidad", pero sólo de los que le "aborrecen", podríamos dar por terminado el asunto de los MG aquí... Pero hay más aún que desglosar.
Tan mal hecha está la
doctrina de los MG que deberían mejor copiar a José Smith
de los Mormones. Éstos, por ejemplo, creen algo similar, pero con mucha mayor
inteligencia, recursos, diligencia y sagacidad. Creen que algunos de nuestros
abuelos y bisabuelos inicuos y depravados, no tuvieron la oportunidad de
recibir el evangelio de la salvación, y que si se les predica entonces son
salvos e (imagino) la maldición desaparece. Cito:
"Debido a que no todas
las personas tienen oportunidad de aceptar el evangelio durante su vida
terrenal, el Señor ha autorizado para que se efectúen, por medio de
representantes, bautismos por los muertos. Por lo tanto, las personas que
acepten el evangelio en el mundo de los espíritus pueden llenar los requisitos
para entrar en el reino de Dios. Se realizan bautismos por los muertos para
remisión de pecados,
1 Corintios 15:29".
(Fuente "Doctrinas y Convenios" 124:29; 127:5-9; 128:1; 138:33)
Ahora bien, si usted desea
bautizar a uno de sus antepasados, los mormones le proporcionan todo un "árbol
generacional" de su pariente. Para obtener estos árboles, los mormones han
emprendido años atrás una tarea fenomenal: alimentar una súper-computadora con
las actas de nacimiento, fe de bautismo y otros documentos, de personas de
todo el mundo en todas las épocas históricas. Así, cuando usted va a solicitar
su historia genealógica, los mormones casi seguro que se la van a ofrecer.
Increíble.
Por lo menos, algo así deberían hacer los MG. De esta forma podrían presentarme al bisabuelo que delinquió, podría yo reclamarle al abuelo el ser un bebedor de pulque, y pedirle de paso que se comunique con uno de esos predicadores de los MG, para que no vaya a perder su tiempo tratando de romper de mí 'ataduras' en nombre sabe de quién.
Ya decía yo: todo lo
arriba escrito, bastaría para refutar la mitad de los argumentos de los MG.
Pero aún se defienden. Como ellos leen la Biblia peor que si ésta fuera un
recetario en donde se busca qué les acomoda, y como no lo hallan, inventan
platillos, insisten en su cita más "fuerte"; la que da "evidencia": insisten
que un hijo puede heredar del padre una maldición, y éste a la vez la hereda
de su padre (el abuelo), y éste de también su padre (bisabuelo).
La "maldición" aquí es gratis obviamente, y viene acompañada de un costal de "evidencia": pobreza, enfermedad, cólicos, depresiones, bancarrota, migrañas, drogas, hipotecas, etc. La maldición la obtiene el cristiano sin comprar boleto... O si lo compró, el pobre creyente se sacó un tigre en la rifa: dentro de nuestro árbol genealógico alguien cometió iniquidad, y ahora los paganos somos nosotros. Bonito ¿no?
Por si usted no cree lo que ellos dicen, le remito al texto con el sitio y/o libro de donde tomé estas declaraciones neo-medievales.
Dicen en uno de sus textos:
"Algunos niños nacen bajo maldiciones generacionales y tienen demonios preasignados que causan su comportamiento antisocial y errático. Los padres que ignoran esto, casi matan a sus hijos a golpes. Estos niños se golpean las cabezas, lanzan gritos desesperados, se muerden su cuerpo, o tienen pesadillas constantes. Esos niños tienen demonios y necesitan ser liberados mediante la oración. Alguien tiene que reprender esos demonios. En Marcos 9:20-21 tenemos un espeluznante ejemplo de esta cruda realidad"
Pues sí que es una
cruda realidad, pero no el pasaje de Marcos, sino el ver esta clase de
ditirambos e incoherencias escritas por alguien que se llama a sí mismo
"cristiano".
La declaración va contra todo principio bíblico neo-testamentario, bajo la concepción de cómo Jesús, y Dios por supuesto, miran a los niños. El decir que un niño "tiene demonios preasignados (otra palabra totalmente fuera de contexto bíblico)" es una verdadera herejía. La Biblia pone el ejemplo de porqué es una herejía: Dios quiso revelar los misterios ocultos Suyos a quienes son como niños: Mateo 11:25:
"En aquel tiempo Jesús
dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque habiendo
escondido estas cosas de los sabios e instruidos, se las has revelado a los
que son como niños".
¿Para que habría Dios
de revelarse en los niños si muchos de ellos podrían estar malditos?
En otra escritura, Jesús enfatiza que los niños no poseen pecado intencional, que su visión del mundo, en tanto niños, es de inocencia; por lo mismo exhorta enfáticamente de la siguiente manera:
"Les aseguro que a
menos que ustedes cambien y se vuelvan como niños, no entrarán en el reino de
los cielos.
El énfasis se vuelve
orden y, esta vez sí, doctrina, cuando en
Mateo 19:13,14 Jesús declara:
"Llevaron unos niños a
Jesús para que les impusiera las manos y orara por ellos, pero los discípulos
reprendían a quienes los llevaban. Jesús dijo: ‘Dejen que los niños vengan a
mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como
ellos.’
Los MG se parecen, de
manera exponencialmente perversa, a estos que impedían el acercamiento de los
niños con Jesús. Si no, demos atención a lo siguiente dicho por ellos mismos:
"Estos niños tienen
demonios y necesitan ser liberados mediante la oración. Alguien tiene que
reprender esos demonios"
¿Puede usted creer en
esto? Yo no, pero si tengo una pregunta: ¿Liberados por quién? ¿Por la oración
de uno de ustedes? ¿Reprendidos los demonios por bocas como las suyas?... Ya
imagino el festín de los demonios.
La absurda enseñanza
de los MG se contrapuntea con la más elemental de las teologías... Pero, qué
digo: con el más simple de los sentidos comunes.
Los MG se enredan en
sus propios argumentos. Al "establecer" su falsa doctrina usan frases
como las siguientes:
"En una familia pueden
haber varias cadenas de iniquidad debido al pecado cometido por uno de sus
antepasados..."
Analicemos esta breve declaración:
Si antes eran la tercera y cuarta generación las malditas, aquí ya no se sabe si son "varias" las cadenas. En el colmo de la ignorancia fabrican "varias cadenas de iniquidad", y las justifican "al pecado cometido por uno de tus antepasados".
Si esto es así, es de suponer que todo el mundo debe andar arrastrando sus "cadenas de iniquidad" ¡Todos los seres humanos estamos bajo maldición! La Biblia claramente enseña que "todos pecamos y estamos destituidos de la gloria de Dios...", y "No hay bueno, ni siquiera uno". ¿Qué novedad nos quieren enseñar los MG? Lo peor de este enredo no es que nos digan lo que ya sabíamos, sino que nos lo digan y añadan a ello su insostenible enseñanza. ¿Quién entonces se halla libre de maldición bajo los estatutos desviados de los MG? ¡Nadie! Y la cadena no sólo es de dos a cuatro eslabones (generaciones) sino la que viene desde Adán. Sólo que ellos lo único que miran es el pecado y la maldición, y no la obra completa de Jesucristo, y esto es así porque lo único que pretenden es ejercer un papel protagónico dentro de sus templos, en medio de sus creyentes. Porque Romanos 5:12,14,19, claramente indica lo contrario de lo que ellos creen:
"Por tanto, como el
pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la
muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. No obstante, reinó
la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la
trasgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir. Porque así como
por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores,
así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos".
Y
Colosenses 1:12-14, sin inventar
palabras y darle vueltas a la ignorancia, declara:
"Con gozo dando
gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los
santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y
trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su
sangre, el perdón de pecados.”
La palabra "traslado"
(trasladado) aquí, significa "ser movido para siempre de un lugar a otro"...
siempre en el sentido benéfico de lo actual sobre lo anterior. ¿De dónde sacan
entonces los MG que aún estamos estacionados, amarrados, atados, sujetos, con
"cadenas de iniquidad"?... Y lo peor, no nuestras iniquidades, sino las
heredadas de nuestros padres (¡!) Totalmente absurdo.
El pasaje desaparecido
Para que el camuflaje
de doctrina sea lo más efectivo, los MG se comen un capítulo completo de la
Biblia, Ezequiel 18. Copio las partes más importantes pero recomiendo al
lector lo lea completo
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Juzgue por usted mismo si en algún lugar Dios habla de que el padre le hereda al hijo el pecado:
"Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: ¿Qué pensáis vosotros, los que usáis este refrán sobre la tierra de Israel, que dice: Los padres comieron las uvas agrias, y los dientes de los hijos tienen la dentera? Vivo yo, dice Jehová el Señor, que nunca más tendréis por qué usar este refrán en Israel. He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá. Y el hombre que fuere justo, e hiciere según el derecho y la justicia; que no comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni violare la mujer de su prójimo, ni se llegare a la mujer menstruosa, ni oprimiere a ninguno; que al deudor devolviere su prenda, que no cometiere robo, y que diere de su pan al hambriento y cubriere al desnudo con vestido, que no prestare a interés ni tomare usura; que de la maldad retrajere su mano, e hiciere juicio verdadero entre hombre y hombre, en mis ordenanzas caminare, y guardare mis decretos para hacer rectamente, éste es justo; éste vivirá, dice Jehová el Señor.
Mas si engendrare hijo ladrón, derramador de sangre, o que haga alguna cosa de estas, y que no haga las otras, sino que comiere sobre los montes, o violare la mujer de su prójimo, al pobre y menesteroso oprimiere, cometiere robos, no devolviere la prenda, o alzare sus ojos a los ídolos e hiciere abominación, prestare a interés y tomare usura; ¿vivirá éste? No vivirá. Todas estas abominaciones hizo; de cierto morirá, su sangre será sobre él.
Y si dijereis: ¿Por qué el hijo no llevará el pecado de su padre? Porque el hijo hizo según el derecho y la justicia, guardó todos mis estatutos y los cumplió, de cierto vivirá. El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.
Por tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor. Convertíos, y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la iniquidad causa de ruina. Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis, casa de Israel? Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis".
No puede haber nada más
claro que esto.
O la Biblia de los MG es otra, o yo no sé cómo la leen. O bien, ellos tienen
razón con respecto a
Exodo
20:5 y entonces la Biblia se contradice con Ezequiel 18, y si eso
sucede (si la Biblia se contrapuntea ella sola), entonces ¿para qué seguirle
el juego a los MG que citan un libro falso? Pero cabe otra posibilidad: que
los MG estén completamente torcidos, desvíen las Escrituras, las deformen y
hagan de todo una doctrina de nula validez cristiana
La maldición, el
perdón de pecados y la línea generacional de los cristianos son elementos
fundamentales de la doctrina cristiana. Si Usted trata de poner en duda alguno
de estos elementos de la misma doctrina, ya puede irse llamando hereje...Tiene
usted todo el derecho de seguir con su creencia, pero, por favor, no diga que
ésta tiene la aprobación de la Biblia, menos de Dios y de Jesucristo.
Para ver donde es que
los MG hacen lo que quieren con estas doctrinas, analicemos algunas de sus
declaraciones:
1)
El concepto
de "maldición".
Hasta aquí se ha visto
que los MG impusieron el término "maldición" a su enseñanza, y que desde ahí
ya estaba paralítica su doctrina. No obstante, vamos a imaginar que esa tal
maldición existe, sólo para ver cómo aun allí sus argumentos se entrampan aún
más. ¿Qué dicen los MG acerca de la
maldición:
"Es aborrecer, detestar, execrar, vituperar, condenar a una persona o cosa. Es atar a alguien con palabras o blasfemias. Una maldición es una fuerza demoníaca puesta sobre una persona o una familia a través de palabras, o por voluntad y acción de alguien. Las acciones pueden incluir a los propios padres involucrados en actividades de ocultismo".
La primera parte
(hasta antes del primer punto y seguido) es correcta, porque está copiada de
un diccionario bíblico; el resto ya es de su propia cosecha. Agregarle
incoherencias de su peculio a la definición, provoca que los MG tengan
dificultad para saber de dónde proviene la maldición. Porque por un lado
apoyan su doctrina con
Exodo
20:5, "...Yo visito la iniquidad de los padres a los hijos...", en
donde es Dios quien habla, pero luego invierten todo y dicen (como en el
párrafo de arriba) que ¡"la maldición es una fuerza demoníaca"! O sea: Dios
maldice pero el diablo le gana a maldecir.
"Maldecir" en la Biblia es la palabra hebrea Arar, que ciertamente quiere decir, abominar, execrar, detestar, pero sólo en su traducción literal; queda aún por ver su sentido contextual. En Genesis 3:14-21 Dios pronuncia por primera vez esta palabra a la que los eruditos asignan diversas interpretaciones de tipo contextual:
"Atar mediante un pronunciamiento". Por ejemplo, la serpiente queda sujeta, atada, a la tierra como medio de movilidad, arrastre; encerrar, cercar con obstáculos. La tierra es también maldita y el hombre obtendrá de ella con mucha dificultad; y "volverse impotente para resistir". El pueblo judío es seducido una y otra vez a seguir a los baales.”
Aunque,
ciertamente, la palabra "maldecir" suena cruda,
sólo representa la acción de Dios a través de la cual éste hace una separación
entre el Bien y el Mal. La elección del Bien trae bendición, la del Mal,
maldición. Adán y Eva eligieron un curso de acción (la desobediencia); Dios
eligió el suyo: el castigo. Como un Dios santo que no tolera la maldad, elige
separar al hombre de su presencia puesto que este ha elegido eso precisamente.
En forma coherente, dada su santidad y justicia, "maldice" al hombre: lo
separa de Él. Lo que parece un acto injusto por parte de Dios, o una acción
contraria (¿cómo Dios puede maldecir?), se
convierte en un acto justo cuando presenciamos, a través de la historia del
hombre, que la maldición de Dios juega un papel múltiple, en el que se
involucra la salvación del mismo hombre. Cuando Dios habla y dice: "Maldito el
que hiciere errar al ciego en el camino"; está llamando al hombre a la
justicia. Al decir: "Maldito el que deshonrare a su padre o a su madre", nos
está invitando a dar honra a nuestros padres, puesto que acatar el mandamiento
nos trae la promesa de vivir largo tiempo. Pero cuando dice: "Maldito el
hombre que hiciere escultura o imagen de fundición, abominación a Jehová, obra
de mano de artífice, y la pusiere en oculto"; ya su maldición adelantada es
más severa: en este caso el hombre lo está abandonando (de propia decisión),
para ir a servir a otros dioses de los cuales piensa son mejores o tal vez
menos estrictos en su llamado a la moral.
Lo que prueba esto es que Dios no maldice gratuitamente: a la maldición (separación del Bien que es Dios), le antecede siempre una decisión única, personal, intencional, del hombre: lo único que Dios hace con la maldición es poner distancia entre Su santidad y el pecado.
Más simple aún: el hombre es pecador por naturaleza, pero aún puede elegir por el Bien incluso bajo esta condición... el pecado no le impide inclinarse y elegir servir a Dios. Por lo tanto, la Maldición se da por encima del pecado y no a causa de éste. Job era pecador, maldijo el día en que nació y enfrentó a Dios con argumentos inusuales; sin embargo, no fue maldecido por Dios: muy por el contrario, Dios bendijo su obediencia.
Lo interesante en todo esto es observar (donde sí existe maldición), que cuando ésta es pronunciada se lo hace bajo ciertos lineamientos:
a) Dios es quien profiere la maldición a causa de la desobediencia humana,
b) En la Biblia también los hombres pueden maldecir, pero se les llama a que no lo
hagan,
c) En los casos en los que el hombre maldice, la maldición obviamente no se cumple,
el hombre es castigado por usurpar un derecho que sólo a Dios corresponde,
d) Sin embargo, Dios puede permitir (ceder el derecho) para que un hombre en el AT
maldiga a otro,
e) Es significativo que en ninguna parte de la Biblia se halle que Satanás maldiga a
nadie ni a nada, ni que se le asigne participación en alguna de las maldiciones
f)) Las maldiciones pronunciadas por Dios, se refieren específica y concretamente a
personas individuales y pecados concretos, jamás a "líneas de iniquidad" (Véase
A todo esto se debe añadir la buena noticia: En el NT la maldición desaparece para dar entrada a la promesa de Dios, hecha bendición en Cristo Jesús. Por lo tanto se nos pide bendecir en vez de maldecir (Mateo 5:44, Romanos 12:4, 1 Corintios 12:4). Claro, el primero en poner el ejemplo de esto fue el propio Cristo Jesús, en esta hermosa escritura de 1 Pedro 2:21-22
"Pues para esto
fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos
ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló
engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición;
cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga
justamente; quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el
madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la
justicia; y por cuya herida fuisteis sanados"
¿Usted cree que los MG
hacen caso a todo esto? ¡Por supuesto que no! Viven obsesionados en la
maldición. En tanto, al cristiano, como hijo de Dios, ya se nos ha dado
incluso la capacidad no sólo de no sufrirla, o rechazarla, sino aún de no
ejercerla contra otros y mejor ser bendición para nuestro prójimo... los MG
insisten en vivir con la maldición. En la total confusión de no saber el
origen de la maldición, los GE comienzan a mezclar acciones de Dios con
"ataques" de Satanás y declaran:
"Los demonios entran
cuando la voluntad de la persona es debilitada y él es dominado por Satanás".
Aquí el link:
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Es por eso es que en
sus oraciones (orales o escritas) los MG se esmeran tanto en decir:
"Yo cancelo toda obra demoníaca que halla sido pasada a mí de mis ancestros… Yo renuncio toda asignación satánica que sea dirigida a mi y mi ministerio, y yo cancelo toda maldición que Satanás y sus obreros hallan puesto sobre mi… Yo rechazo todos los otros sacrificios de sangre donde Satanás halla reclamado propiedad de mi"
Atribuyen la obra de
maldición ¡al diablo! cuando la Biblia claramente dice que es Dios mismo quien
se arroba el derecho de maldecir, cuando y como Él
quiere.
Lo que los MG nos
quieren hacer creer es
a) Que el que maldice a las personas es Satanás, o bien,
b) Que Dios es quien maldice pero como Él no puede solo, debe echar mano de
fuerzas demoníacas para que le ayuden a cumplir con la maldición.
En ambos casos
están absolutamente equivocados. La verdadera maldición, para los que creen
esta doctrina, está puesta con letras enormes en
Jeremias
17:5:
"Maldito el hombre que confía en el (esos) hombre(s)".
Esto no lo
conocen los MG, por eso son tan capaces de decir tonterías como ésta:
"Los demonios
entran cuando la voluntad de la persona es debilitada y él es dominado por
Satanás. Esto es común cuando una persona sufre una contusión terrible en un
accidente que causa mucho miedo en la persona. Las víctimas de accidentes que
pierden la conciencia debido al golpe en la cabeza a menudo reciben invasiones
demoníacas. Durante el vacío consciente de la persona, un demonio entró y
ahora se apodera de la persona".
Aquí el link:
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En medio de la
confusión entre los mismos creyentes de la MG, y como se trata de una psicosis
colectiva en la que una doctrina sólida no tiene cabida, pocos de ellos o
nadie repara en el recuento de los hechos, es decir, el análisis de los
resultados de dicha doctrina. En otras palabras, y a fin de cuentas, uno se
debería preguntar, entre otras cosas, si la tal enseñanza de los MG funciona o
no, y si responde a preguntas no de carácter teológico sino de simple sentido
común. Por ejemplo: ¿Cuál de todos los pecados por los cuales vivo en
maldición pertenecen a mis antepasados y cuáles y cuántos a mí?.
Por otro lado los MG hablan de que uno debe "confesar" los pecados de otros
¿Cómo lo puedo hacer sin quebrantar el principio bíblico de que la salvación
es personal, y que el único intermediario entre Dios y los hombres es
Jesucristo?
Lo peor en los MG es
la práctica de un esquema que se asemeja mucho a la doctrina hindú del karma,
que establece consecuencias en la vida futura basadas en lo que se haya hecho
en el pasado o se esté haciendo en el presente: mis antepasados pecaron por lo
tanto yo sufro las consecuencias de ese pecado, y se las voy a heredar a mis
hijos si no dejo que uno de los MG me "libere". Ellos hablan de idolatría y
prácticas de hechicería, ouijas y magia, y miren:
están metidos en una doctrina a todas luces anti-bíblica.
Claro, el karma hindú como doctrina es mucho más refinada,
inteligente y conmovedora que esta mezcolanza de doctrinas paganas que
practican los MG.
Pero bueno, a fin de
cuentas, en el recuento de los hechos, los resultados parecen nulos.
Supongamos lo siguiente:
Un abuelo era borracho, parrandero y jugador (Causa)
Debido a esa iniquidad del abuelo, alguien se encuentra ahora sin trabajo, deprimido, con la familia perdida, y además se le ha diagnosticado una enfermedad que la abruma de día y de noche; no sólo eso, sino ante tal situación, maldice el día en que nació y confronta a Dios por esta situación; se halla en rebeldía (Efecto).
Esta ley kármica de Causa-Efecto (la Cadena) debe ser rota.
Basado en los tres
puntos anteriores, uno puede hacerse varias preguntas: ¿De verdad creen que
Dios (Cristo) va a intervenir en esta situación a todas luces contraria a su
Palabra? ¿Cómo y quién va a "romper" con esa "atadura" de karma desconocido?
Es decir, si la atadura es la pobreza ¿me van a volver rico? Si sufro de una
enfermedad ¿van a devolverme la salud? ¿Van a desatar mi estado depresivo?
Supongamos que sí ¿Por cuánto tiempo?
Una de las trampas más
perniciosas de este "ministerio" es concebir y hacer creer a las personas que
su vida es totalmente anormal: cualquiera que tenga un problema físico,
anímico espiritual, ya es objeto de "maldición generacional". En este sentido,
al creyente no se le deja desarrollar como un ser que tiene dificultades y
tribulaciones propios de cualquier ser humano normal. El ejemplo que puse
arriba (punto B) no es mío, es el de Job. La segunda Carta de Pablo a los
Corintios (2
Corintios 11:21-29), Pablo se presenta como un cristiano normal;
leamos:
"Pero en lo que otro
tenga osadía (hablo con locura), también yo tengo osadía. ¿Son hebreos? Yo
también. ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? También
yo. ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en
trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de
muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes
menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces
he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar;
en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros
de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros
en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo
y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en
desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la
preocupación por todas las iglesias. ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién
se le hace tropezar, y yo no me indigno?”
Ahora, la pregunta:
¿Por qué Pablo no
"confesó" sus "líneas de iniquidad o pidió a Pedro que lo "liberara" de tales
azotes? El apóstol sufría varias de las causas que para los MG son evidencia
sin discusión de una maldición antepasada.
Después de una "sesión" de liberaciones y confesiones y perdón de pecados entre ellos mismos, y seguimientos kármicos de "líneas de iniquidad", habría que hacer el recuento de los hechos otra vez. Pero lo que uno ve en esas iglesias es que la tal "liberación" no ha surtido efecto: por fortuna, las personas siguen tan normales como siempre: pobres algunos, enfermos los otros, con hijos en la natural rebeldía de la adolescencia; las parejas se siguen peleando, siguen amando ir de paseo o al cine, etcétera. La tal “liberación” no se da y si lo hace lo hace tan parcialmente que cualquiera puede pensar que son consecuencias de la vida normal de un ser humano cualquiera.
Pero lo peor no está ahí, sino en el centro viciado de la doctrina que exige a los propios líderes a hacer creer a sus seguidores lo contrario: "Aunque vuelvas a sentir depresión, tú reprende esa depresión porque ya Cristo te la quitó". Si la persona sigue siendo tan pobre o más que antes, se le dirá que "tenga paciencia y no trate de presionar al Señor"; o bien, se le aplica una doctrina totalmente cruel con tal de no poner al ministro fracasado en evidencia (a su vez, éste trata de tapar lo que cree es “un fracaso” de Dios”). Los nulos resultados de la "limpieza" generan nuevas técnicas de manipulación. La evidencia en la vida de las personas, dice que no, los líderes dicen que sí. Esto forma en el pobre creyente un trauma psicológico en el que la ficción se mezcla con la realidad causando en el individuo una alienación (enajenación) anímica y espiritual insoportables... El próximo domingo volverá a pasar al altar a una "nueva liberación" ... Así lo va a hacer hasta que entienda una verdad sencilla, simple y hermosa: Ya Cristo Jesús, hace 2000 años la ha liberado; nada más que esa libertad no es la que sus falsos líderes le han enseñado.
En otro párrafo en donde
los creyentes de la MG tratan de sustentar su doctrina, se leen estas líneas
infortunadas
"Cuando ves un bebé
durmiendo tan tierno, tan indefenso y tan pequeñito, te preguntas: ¿Cómo puede
un ser tan pequeño e inocente tener alguna maldición? Desafortunadamente un
bebé puede aún antes de nacer, estando en el vientre de la madre, tener
maldiciones generacionales o ancestrales sobre su vida. Es algo muy triste,
pero es verdad. Surge otra pregunta: ¿Cómo puede un hijo de una familia
cristiana ser rebelde y apartarse de la enseñanza de su hogar e ir por su
propio camino, cuando todos los demás hijos están siguiendo el ejemplo de sus
padres? Una de las razones puede ser que hay una maldición sobre su vida, que
aún para los padres ha pasado inadvertida, o no saben cómo romperla".
Todas estas declaraciones saturadas de ignorancia, les son necesarias a los MG porque sin ello su doctrina se derrumbaría. Si se atreven a decir que un niño, aun antes de nacer ya pude traer maldición (de Dios, por supuesto) es porque, de no hacerlo, perderían su papel protagónico (que es lo que buscan) en la escena de la religión que ellos enseñan. Este protagonismo incluye atribuciones físicas, emocionales y espirituales que sólo son sustentables bajo la misma doctrina que predican: un verdadero círculo vicioso. Ya lo he dicho (pero lo pongo de diferente manera) estas sectas son como las películas piratas: tan bien hechas que al inicio de su reproducción advierten: “Diga no a la piratería”, y dejan intacta la advertencia del FBI (cuando la película es americana) de ser perseguidos y castigados en caso de reproducir dicha cinta. La cinta, claro, se reproduce. Así es la herejía de los MG.
Ante el asalto de tanta maldición, uno intuye que los MG deben tener una solución para el asunto, y surgen entonces otras preguntas ¿Quién va a romper esa cadena de iniquidad que necesita ser rota? ¿Quién sabe cómo se rompe esa iniquidad? Y la respuesta es esta: ¡Uno de esos líderes ungidos: un varón que el Señor ha “levantado” entre nosotros!... Este líder se va a prestar y entrarle al asunto, aún con más herejías de por medio.
Veamos que dice una de las creyentes del MG. Ella narra el asunto de un hombre que llega a su iglesia, pasa al altar y ella "detecta" que tiene una "maldición generacional"
"Cuando yo me puse a orar
por él pidiéndole a dios que perdonara
todos sus pecados y que atara y
reprendiera a Satanás en su vida, este hombre volteó hacia mí, y con los ojos
rojos llenos de odio quitó mi mano de su hombro. Yo estaba muy desconcertada y
le pregunté al Señor que quería que hiciera entonces. El Señor me respondió:
"Da un paso para atrás y sigue orando por él". Así lo hice, y cerrando los
ojos seguí orando por él para que dios le
perdonare, perdonándole yo también. En
ese momento tuve una visión: En la visión vi que
este hombre volteaba otra vez hacia mí y tomando un impulso me daba un
puñetazo en la cara con todas sus fuerzas. Yo recibía el golpe en mi espíritu
el cual salía volando fuera de mí. Abrí los ojos y le pregunté al Señor qué
era lo que estaba pasando.... Sin comprender del todo la escritura, seguí
orando por ese hombre con más ahínco aún,
pidiéndole a dios perdón por los pecados de ella.
También veía como los pastores imponían manos sobre él y ataban y reprendían a
los espíritus inmundos". (Las mayúsculas son mías)
Leamos otro de esos pasajes:
"Yo le dije a Maria que
era tiempo de que renunciara a lo que su familia había hecho y a los espíritus
asignados como resultado… Inmediatamente Maria bajo su cabeza y comenzó a orar
en voz alta. Ella pidió perdón por su
familia por estar envuelta con el hombre
de los pollos. Ella oró por liberación del mal. Luego pausó. "¡El lo hizo!"
Gritó ella, lagrimas de gozo bajaban por sus mejillas. ¡"El me salvo! Él está
en mi corazón." Nosotros también celebramos su victoria".
Si usted lee con
cuidado este párrafo, notará que no una, sino tres veces se repite la misma
historia: que alguien ora por el perdón de pecados de otros. Esta es la tónica
general de quienes creen en la MG y de muchos ministerios del carisma y la
emoción.. De seguro que jamás
tienen su escuela de enseñanza bíblica dominical, porque si así fuera,
no cometerían errores tan garrafales como éste. ¿Cómo puedo yo pedir a Dios
que perdone los pecados de otro? ¡No puedo! Yo puedo pedir que mis pecados,
mis faltas de las que soy absoluta y personalmente responsable, me sean
perdonadas... Pero sólo Cristo pude interceder por
los pecados de otros...Y perdonar pecados de otros. Esta es una regla
elemental de doctrina. A menos que ... los
creyentes de esa torcida doctrina, crean y ejerzan ese derecho porque han
recibido "revelación" y permiso divino para hacerlo". En la iglesia católica,
ya hay quien lo hace ¿Tenemos necesidad ahora de que gente tan ignorante asuma
también ese papel y se diga a sí misma cristiana?
Lo que permite a los
falsos profetas y maestros ejercer su "ministerio" de liberación de cadenas de
iniquidad, es una tramposa y dañina inyección de psicosis colectiva de maldad
en sus miembros. Por ejemplo, entre sus técnicas de liberación se hallan los
Métodos de Limpieza
que consisten en "descubrir" y "quebrantar" Para que el diagnóstico sea
posible, el creyente debe acudir a alguien que se ostente con un "ministerio
de liberación", ya sea personalmente o a través de algún panfleto con 20 pasos
para liberarse, o simplemente asistir a algún "taller de liberación" que por
100 dólares lo libera a uno en 6 horas. Así, pues, se determina si la persona
es victima de alguna maldición generacional. Ya se ha dicho: bajo el estándar
de los MG ¡Todos los hombres de toda la tierra estamos bajo esa maldición! ...
Así es que ¿entonces para qué averiguar? Porque es claro que la mayoría de las
personas tenemos algún caso donde las cosas no marchan tan bien
financieramente, o tenemos un hermano alcohólico, o un padre con hijos
regados, alguna enfermedad grave en su familia como diabetes, cáncer, etc.
Ante esta situación francamente normal en la vida de las personas, los MG se sienten triunfantes "¿Ya ves?, algo anda mal en tu "línea generacional" -dicen. Lo peor de lo peor es que esta situación humana universal "les confirma" que su doctrina es "verdadera" y que se hayan, por lo tanto, "ministrando bajo el poder de Dios" ¡Más absurdo aún!
El problema profundo no es que alguien ore por el pecado de otros (lo cual ya resulta herético) , sino el por qué lo hace: bajo el esquema de los MG es para liberarlo a usted de "ataduras" y pecados cometidos por los ancestros. Peor aún. Cuando el falso líder que pide perdón por otro, usurpa el lugar de Cristo, conscientemente asume que la muerte y resurrección de Jesucristo no bastaron, se quedó a medias, ya casi la hacía ... pero le faltó un poquito y ahora el líder, investido de un poder ficticio, vendrá y terminará el trabajo de liberación que Cristo no pudo finalizar.
Esto atenta contra la más elemental de las creencias: que el hombre es moral e individualmente responsable delante de Dios. Para ser responsable debe ser consciente de haber cometido pecado de forma intencional o aceptar que lo pudo haber hecho sin intención alguna. ¿Cómo puede un bebé ser responsable de maldición si no posee conciencia alguna del pecado? En todo caso, Dios visitaría la maldad de los que lo aborrecen...¿Cómo podría un bebé aborrecer algo que ni sabe que existe?
Resulta verdaderamente injusto cargar a un bebé con maldiciones heredadas cuando Dios considera a este bebé un ser a su imagen y semejanza, con libre albedrío de elegir cuando tenga edad, y de ser perdonado individualmente cuando cometa pecado. Decir que se es castigado, poseído, atado, por fuerzas demoníacas debido a culpas de generaciones pasadas, es hacer a un lado el elemento más creativo de Dios para garantizar la libertad del ser humano: el libre albedrío: si no me dan la oportunidad de elegir, ¿cómo se me va a castigar o maldecir? Aun la Biblia se guarda, se previene, de dejar que otros cometan esta serie de injusticias, y declara que aun cuando se peca, el perdón está a la mano. Aun en lo más cercano a una culpa a la que se aplicaría un castigo injusto, la Biblia tiene una solución, y no se refiere a lo que mi padre o abuelo hizo en el pasado remoto, sino lo yo hice de forma no-intencional. En Numeros 15:27-31 se lee:
"Si una persona pecare no intencionalmente, ofrecerá una cabra de un año para expiación. Y el sacerdote hará expiación por la persona que haya pecado no intencionalmente; cuando pecare no intencionalmente delante de Jehová, la reconciliará, y le será perdonado. El nacido entre los hijos de Israel, y el extranjero que habitare entre ellos, una misma ley tendréis para el que hiciere algo no intencional"
Como esta ofrenda, existen en el AT muchas ofrendas más para expiación de pecados: ninguna de ellas (ninguno de estos sacrificios) se refiere al hecho que Dios "perdone" lo que hizo alguien que no fuera yo. Tampoco existe una sola línea de texto que indique que antes de acercarme al altar para ofrecer sacrificio, revise yo mi "cadena de iniquidad", sólo por si las dudas.
¿Cómo entonces Dios perdona incluso lo no intencional y me va a cargar por lo que ni siquiera tuve noción de intencionalidad en el pasado? En todo caso, surge un conflicto en la doctrina de los MG, porque si mis padres pecaron y yo heredé una maldición por ello ¿fue ese pecado de mis padres intencional o no intencional? Más aún, esta falsa doctrina produce en el creyente un sentido de exculpación: ¿Mi pecado es mío o el cometido por mis antepasados? En eso que se "investiga" a quién pertenece la falta, ya se me está deslizando mi vida por los peligrosos pasadizos de la maldad. La raza humana está en condenación a consecuencia del pecado de Adán, pero cada persona tendrá que dar cuenta a Dios por su pecado, no por el de sus padres. 1 Juan 1:10 "Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros".
No se ignora, por otro lado, que la conducta externa de los padres tiene influencia sobre los hijos; pero precisamente por ello la Biblia ordena "instruye al niño en su camino y cuando sea viejo no se apartará de el" (Proverbios 22:6; Efesios 6:4).
De la misma forma, entre los judíos jamás existió la búsqueda de culpables en el pasado para hacer responsables a los jóvenes de su propia rebeldía; en Deuteronomio 21:18-21 se establece que:
"Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere; 19 entonces lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva; 20 y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho. 21 Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá; así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá"
Si bien no existe registro histórico ni arqueológico de que esto sucediera algún día, si se puede apreciar que la ley establecía una responsabilidad moral personal para cada muchacho.
Sin duda, el ejemplo bueno o malo de los padres afecta los hijos; pero eso está muy lejos de decir que los pecados y demonios son heredados o traspasados por vía genética y/o reproductiva. En ese caso, cada uno de nosotros, cristianos, andaríamos detrás de nuestros padres tratando de evitar que cometan alguna fechoría o exceso de conducta, por miedo a que esa trasgresión se nos vaya a "cargar" a nuestro débito espiritual en cualquier momento... Totalmente absurdo.
Lo más lamentable de todo, es que los MG anulan el curso de la historia: por lo falso de su doctrina, se aferran únicamente al AT y una sola cita, y olvidan lo mejor y maravilloso de la vida cristiana, en donde Cristo Jesús ha perdonado pecados no-intencionales pero también los intencionales. Hebreos 9:11-14:
"Pero estando ya
presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y
más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y
no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre,
entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna
redención Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las
cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación
de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu
eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias
de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? "
Eterna redención
equivale a para siempre, sin vuelta, sin ante-pasados dudosos o malditos. Lo
que Cristo ofrece es sanidad total en la conciencia del cristiano, de
obras muertas,
de supuestas "líneas de iniquidad", de ataques del maligno" e hijos propensos
a la maldición.
Pretender orar por los pecados intencionales o no de otros, es contrario a todo fundamento bíblico. Hebreos 5:1 declara enfáticamente nula esta práctica, venga de quien venga:
"Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre".
En el conjunto
total de sus ignorancias, los MG olvidan lo más elemental del evangelio:
nuestra herencia. Ellos hablan de líneas de maldición generacionales de tipo
carnal, y olvidan que ya Cristo estableció que "lo que es nacido de la carne,
carne es, y lo que es nacido del espíritu, espíritu es" (Juan
3:6).
Si ellos desean seguir atados a la carne generacional, está bien.
En un admirable plumazo C.S. Lewis resume la obra de Jesucristo así: "El Hijo de Dios se hizo hombre para hacer posible que el hombre se hiciera hijo de Dios". Así es: somos hijos de Dios. Tal vez carnalmente seamos hijos de un depravado, pero no es esa herencia la que interesa al cristiano y menos a Dios. Moisés fue llamado profeta de Dios, David, siervo de Dios, e incluso Abraham llegó a ser llamado amigo de Dios; pero nosotros hemos superado eso: somos llamados Hijos de Dios... y si hijos, co-herederos de la promesa”.
¿Por qué olvidar esto a cambio de un montón de supercherías?
En un pasaje por demás impactante para nuestras vidas, Pablo señala nuestra libertad de toda maldición:
"Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu". (Galatas 3:10-14)
Si con esto no entendemos el grande amor y justicia de Dios, no sé cómo lo vamos a hacer. Porque aun Romanos 8 nos advierte contra esas falsas doctrinas que quieren mantener cautivos a sus creyentes
”Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.”
Repito: Somos hijos de Dios, nuestra línea generacional no es carnal, es la de la fe de Abraham. Nuestros antepasados no son mi abuelo, padre, tía, padrastro, sino como lo acentúa Romanos 9:6-8
"No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia. Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes"
Comentar todos estos versículos haría este escrito aún más largo. Dejo al lector que forme su propia opinión con respecto a la línea generacional a la que se siente pertenecer: si a la carnal y maldita por culpa de nuestros antepasados; o la espiritual y bendecida por la promesa de Dios en Cristo Jesús Señor Nuestro.
Hacer a un lado la obra de
Cristo, es el error más grande de todas las sectas que en lugar de Él siguen
las enseñanzas de un líder soberbio y abusivo. La Biblia enseña, clara y
tajantemente, que los cristianos no sufren de maldición alguna. El principio
teológico es muy simple: si el que murió en la cruz fue un hombre común y
corriente, entonces aún requerimos de "salvadores" que nos liberen, y desaten
y hagan guerra por nosotros, porque entonces la muerte de ese hombre común
llamado Jesucristo no fue suficiente. Por el contrario (y así lo expresa la
Biblia), si quien murió en el madero fue Dios hecho carne, entonces ya no
quedan más sacrificios, ni liberaciones, ni guerras, ni victorias, ni nada: Él
lo ha hecho ya todo con una muerte que para Dios fue
suficiente
(pagó todos los pecados del hombre),
infinita (vale para ayer, hoy y mañana)
La Biblia es muy clara al
referirse al cristiano como una nueva criatura. Dios ni siquiera desea que
mejoremos para aceptarlo a él, o que antes seamos "liberados" por un líder con
los mismos pecados que yo; no desea componer ciertas partes que en mí, o mi
pasado, andan mal: lo que Dios quiere en Cristo Jesús es hacerme una nueva
criatura: y nuevo no quiere decir que me arma del desperdicio. Por su parte,
Romanos 5:1, asevera que tengo paz para
con Dios; la palabra "paz" es hermosa, significa que "Dios me ha atraído a
Él". Ésta es la columna vertebral del cristianismo: Dios ha tomado el pasado
de una persona y lo ha borrado de su cuenta.
Aun si existiera (que no
existe y es una blasfemia) alguna maldición generacional, la pura y absoluta
muerte de Cristo ya habría borrado ese engendro gracias a su obra suficiente e
infinita. Ésta, esa expiación de pecados y maldiciones, dice
Tito 3:5-7 ya las anuló: "nos salvó, no
por nuestras propias obras de justicia sino por su misericordia" Pero no sólo
nos redimió, también nos regeneró.
"Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo, el cual fue derramado abundantemente sobre nosotros por medio de Jesucristo nuestro Salvador. Así lo hizo para que, justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos que abrigan la esperanza de recibir la vida eterna".
Dejar engañarnos por
doctrinas tan absurdas como las MG, es desechar la grandiosidad de nuestra
salvación en Cristo, el cual ya llevó a cabo todo lo que había que hacer,
incluso sepultar en el pasado la ira que Dios pudiera tener contra nosotros.
Efesios 2:3 y ss:
"Entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.”
Existen muchas escrituras
más, tanto en el AT como en el NT que anulan la doctrina de los MG basados
únicamente en un solo verso de la Biblia. Largo sería examinar cada uno de
ellos aquí. Resta decir entonces que la fe del verdadero cristiano está puesta
en aquel que nos redimió: una fe en el hecho histórico de la vida, obra,
muerte y resurrección de Cristo Jesús; estimada ésta como el único y
suficiente método de salvación para el hombre. Cualquier otro factor humano,
sea este tratando de perdonar a otros, "liberarlo", o culparlo de vivir bajo
maldición, es pura y simplemente una acción que en términos cristiano se llama
herejía.
Dios es un Dios de misericordia y de justicia y santidad. Entre todos estos atributos, nuestro Dios blande una espada de dos filos, uno de los cuales le gana la voluntad: el del amor y la compasión por cada uno de nosotros. Bajo esa disyuntiva entre destruir y perdonar, Dios ha elegido bendecir a millares de generaciones y nos ha dado, se ha dado así mismo, en Cristo Jesús. Lo que me recuerda que hoy estaré en paz y lleno de gozo, pensando en vivir el instante, viendo dormir a mi hijo en paz, tomando de la mano a mi esposa, con la conciencia que da el saber que Dios nos ha bendecido en los lugares celestiales juntamente con Cristo. De conocer que Cristo Jesús ha estado y está atento a nuestras vidas. En esta vida, entre debilidades y triunfos, tribulación y gozo, Él ha hablado a nuestro oído a través del profeta Jeremías, y dicho palabras que esta tarde me reconcilian con todo lo que aquí he escrito:
"Y así como he estado
vigilándolos para arrancar y derribar, para destruir y demoler, y para traer
calamidad, así también habré de vigilarlos para construir y plantar afirma el
Señor. En aquellos días no volverá a decirse: Los padres comieron uvas agrias,
y a los hijos se les destemplaron los dientes. Al contrario, al que coma uvas
agrias se le destemplarán los dientes, es decir, que cada uno morirá por su
propia iniquidad".